La restauración del Gran Teatro Cervantes de Tánger supera el 80 por ciento
Los trabajos de restauración del Gran Teatro Cervantes de Tánger siguen avanzando alcanzando más del 80 por ciento y concluirán el próximo año 2026 esperando su apertura para finales de primavera o inicios de verano.
El proceso de restauración respeta la arquitectura original, mejorando la infraestructura, reparar los daños existentes, además de conservar los detalles técnicos y arquitectónicos que caracterizan al histórico teatro.
La fachada mantiene los históricos azulejos y da mucha vistosidad con las letras en español. Las obras en el interior siguen muy avanzadas y están siendo muy meticulosas. La segunda planta se apuntaló hasta el techo y se trabaja en los frescos existentes. El aforo se prevé que supere las 750 plazas.
Las obras se iniciaron en 2021 y, tras una pausa temporal para revisar algunos detalles técnicos, volvieron de forma continuada en 2023 y se llevan a cabo conforme a las normas específicas establecidas en el acuerdo firmado entre Marruecos y España.
Como se recordará, el Gran Teatro Cervantes pasó desde el 1 de marzo de 2023 oficialmente a Marruecos, en virtud de un acuerdo con España, publicado en el BOE, que estipulaba que su propiedad no se transferirá a un tercero.
Marruecos se comprometió a asumir todos los costes de restauración, renovación, mantenimiento y preservación del nombre del teatro en español.
El coste de estas obras de restauración asciende a 25.670.000 dírhams (2,4 millones de euros).
El objetivo final es rehabilitar y renovar el teatro, patrimonio cultural e histórico, que se considera uno de los hitos culturales importantes de Tánger. El teatro Cervantes es parte integral de la identidad cultural de la ciudad del Estrecho.
El edificio, ubicado en la intersección de las calles Delacroix y Velázquez, está siendo restaurado, con el acuerdo que Marruecos y España firmaron en el convenio rubricado en Rabat, en febrero de 2019
Historia del Teatro Cervantes
El edificio fue construido y diseñado por el arquitecto español Diego Jiménez Armstrong (1884-1956), siendo diseñado “en un estilo de ingeniería que prevaleció a finales del siglo XIX e inicios del XX, el ‘Nouveau’ o ‘Art Nouveau’.
Se trata de una continuación de la arquitectura clásica, con una mirada prospectiva al futuro, acorde a lo que imperaba en ese momento en Europa. De estilo italiano consta de tres niveles, el patio de recepción, el segundo nivel donde se ubican la mayor parte de espectadores, con hasta ocho escaleras y nueve balcones, además del nivel alto en dos fachadas con diez balcones a cada lado.
El teatro fue realizado en hormigón armado, con elementos de yeso, cerámica y artesanía.
Se importaron todos los materiales de construcción de España, mientras que las pinturas y esculturas además de los distintivos dibujos azules de la cúpula del teatro fueron realizados por el artista y pintor Pedro Ribera Dutraste (1867-1932), que se desplazó desde París.
El escultor español Cándido Mata Cañamaque (1883-1972) se encargó de completar las esculturas exteriores de la fachada con sus letras en amarillo y azul. También se decoró el edificio con 10.000 lámparas inspiradas en el Teatro Real de Madrid.
En cuanto al telón de fondo, fue realizado por el pintor italiano Giorgio Bussato (1836-1917), conocido por su labor como escenógrafo en los más importantes teatros españoles, quien también diseñó la escenografía para el estreno de la ópera Aida en El Cairo, con motivo de la apertura del Canal de Suez en 1871.
Las obras se iniciaron en 1911, siendo inaugurado el 11 de diciembre de 1913, con un aforo de 920 butacas, recibió el nombre de Cervantes, en honor al gran escritor Miguel de Cervantes (1547-1616).
Fue un símbolo de la presencia española en Tánger, y se convirtió en el más grande del norte de África, siendo un modelo para las relaciones entre los distintos sectores y nacionalidades en la etapa de la ciudad internacional (1912-1956).
Se convirtió en un elemento imprescindible en la vida cotidiana de los españoles y de la sociedad de Tánger. El matrimonio propietario lo cedió en 1928 a España.
Entonces, desde el edificio se podía contemplar toda la Bahía de Tánger, pero con el tiempo, las nuevas construcciones y edificios modernos lo impidieron.
Fue un espacio cultural artístico que tuvo su apogeo en la década de los cincuenta con la presencia de numerosos artistas, pasaron figuras destacadas desde el tenor italiano Enrico Caruso (1873-1921), la actriz María Caballé (1892-1976), hasta Antonio Machín (1903-1977), pasando por Estrellita Castro (1908-1983), Carmen Sevilla (1930-2023), Imperio Argentina (1910-2003), Juanita Reina (1925-1999) y Lola Flores (1923-1995).
En 1947 Juanito Valderrama (1916-2004) compone en Tánger su conocida canción, ‘El Emigrante’.
También pasaron por sus tablas Antonio Molina (1928-1992), Manolo Caracol (1909-1973) y otros artistas internacionales como la actriz francesa Cécile Sorel (1873-1966), o la estrellas egipcias Youssef Wahbi (1902-1982) y Fátima Rushdi (1908-1996).
Texto: Jesús Cabaleiro