Vitoria plantea nuevas multas por el Palacio Álava-Esquivel propiedad de Tánger
El Palacio Álava-Esquivel, en la calle Herrería de Vitoria-Gasteiz, propiedad del municipio de Tánger, sigue sin arreglo.
La municipalidad de Tánger debe al Ayuntamiento de la capital vasca en torno a 453.400 euros, un total de 38.512 euros en concepto de impuestos (IBI) y tasas (basura), más los correspondientes a las nueve sanciones sin abonar.
A pesar de que la alcaldesa, Maider Etxebarría (PSE), se reunió con su homólogo de Tánger, Mounir Lemouri (PAM) y se creó un grupo de trabajo en febrero de 2024, desde entonces no se ha dado ningún avance.
Tánger sigue haciendo caso omiso de los requerimientos de Vitoria-Gasteiz y sigue desentendiendose del palacio Álava-Esquivel, uno de los más emblemáticos del Casco Histórico, donde además viven personas y desde hace diez años cuenta con una malla ante el riesgo de seguridad que entraña para los residentes y para el resto de la población.
Aunque se dio un voto de confianza hace dos años después de la última sanción coercitiva interpuesta por el gobierno anterior, la municipalidad de Tánger sigue sin rehabilitar el edificio y, además, ni siquiera ha pagado los impuestos correspondientes, lo que demuestra que no tiene ninguna voluntad voluntad por su parte de enmendar esta situación.
Además no ha cumplido con las órdenes de ejecución emitidas por el Ayuntamiento. “Se paró en la novena multa coercitiva”, explican fuentes municipales.
El concejal de Urbanismo, Borja Rodríguez (PSE) declaró que si antes de final de este año 2025 no hay avances tangibles, “se procederá a la imposición de la décima multa coercitiva y, si fuera necesario, se explorarán otras vías”.
Y es que no hay nada que justifique no seguir con el camino de las multas coercitivas iniciado ya hace cinco años, en 2020.
Este palacio lleva cuatro años en la Lista Roja del Patrimonio, que elabora la asociación Hispania Nostra, ante su ″deterioro general” y presentar ″grave peligro de desprendimientos”. A pesar de su gran deterioro, este palacio renacentista del Casco Viejo del siglo XV todavía conserva elementos que le otorgan valor patrimonial.
Un estudio universitario publicado en 2024, en la revista ‘Cuadernos de Derecho Transnacional’, por la historiadora del arte y responsable de Cultura de la UNED en Vitoria, Hegoa Ibazeta, considera factible expropiar el palacio vitoriano Álava-Esquivel, propiedad de la municipalidad de Tánger que mantiene en estado de deterioro este edificio histórico.
Historia del palacio Álava Esquível
El palacio es un edificio construido entre 1488 y 1535 entre las calles Herrería y Zapatería. Fue mandado construir por Pedro Martínez de Álava y María Díez de Esquivel, pero se terminó bajo la dirección de su hijo Diego de Álava y Esquivel (fallecido en 1562).
Es un edificio que ha sufrido varias modificaciones a lo largo de la historia, y se desconoce cuál era su aspecto original. Luce un supuesto reloj apresado a un navío inglés el 25 de junio de 1782. El reloj aún visible, se encuentra en mal estado de conservación.
En el siglo XIX sufrió una ampliación y en 1891 se derrumbó parte del ala norte.
El Palacio Álava Esquível ha tenido numerosos dueños. El penúltimo fue el Duque de Tovar, Ignacio de Figueroa y Bermejillo (1892-1953), quien, al morir en 1953 sin hijos, legó su herencia al Instituto Norteamericano del Cáncer y, en caso de que renunciara, a la ciudad de Tánger.
Los estadounidenses renunciaron y el Duque de Tovar cedió en 1953 todas sus posesiones al Protectorado español. En 1956 se independizó Marruecos y en 1960 Tánger se integró en el reino alauí.
Un hospital en Tánger lleva su nombre, Duque de Tovar.
Texto: Jesús Cabaleiro