El Parlamento marroquí debate sobre la carretera N-16 Tetuán-Alhucemas
La cuestión de la carretera costera N-16 que conecta Tetuán y Alhucemas ha vuelto a cobrar protagonismo en el debate político después de que en Rabat, parlamentarios de la región norte presentaran preguntas al ministro de Equipamiento y Agua, Nizar Baraka.
Un informe, elaborado por el grupo socialista (USFP) en la Cámara de Representantes (Parlamento), resalta que la carretera cuenta con numerosos defectos, entre ellos la erosión de los laterales, la proliferación de baches y grietas, así como la estrechez de algunos tramos y la ausencia o incapacidad de las señales de tráfico, especialmente en la entrada de Oued Laou, lo que amenaza, diariamente, la seguridad de los conductores.
Los diputados expresaron su preocupación por los recurrentes accidentes mortales y por la persistente falta de medidas para abordar los ‘puntos negros’ -zonas de alta peligrosidad- que amenazan la seguridad de los usuarios de esta vía.
Los parlamentarios instaron al Ministerio a aclarar qué medidas se están tomando para hacer frente a los frecuentes desprendimientos de rocas y para reparar los baches y grietas que afectan a la carretera. Asimismo, reclamaron la adopción de soluciones estructurales en lugar de intervenciones provisionales que no cumplen con las normas de seguridad vial.
En la misma línea, la oposición en el Consejo Municipal de Tetuán ha planteado la cuestión de las investigaciones sobre los graves accidentes ocurridos en la carretera de la costa, exigiendo que se divulguen las conclusiones y se depuren responsabilidades, especialmente en relación con el trágico incidente de Aouchtam, poco antes de llegar a Oued Laou.
Dicha tragedia se cobró cuatro vidas y dejó 25 heridos cuando un camión con maquinaria pesada que transportaba una carga de dimensiones excepcionales cayó sobre un ‘grand taxi’ y un autobús de pasajeros.
Este accidente suscitó peticiones para investigar el cumplimiento de las normas de seguridad y la supervisión legal de este tipo de vehículos.
Grupos de derechos humanos y de la sociedad civil han reiterado sus llamamientos para agilizar los proyectos previstos de mejora de la carretera costera y para abordar los riesgos de desprendimiento de rocas e inundaciones.
Asimismo, instaron a acelerar el proyecto de ampliación en el tramo de carretera entre Tetuán y Azla, una vía afectada por una congestión de tráfico persistente, especialmente durante la temporada estival.
Esta saturación lleva a algunos conductores a realizar maniobras peligrosas, como adelantar invadiendo el carril contrario, lo que incrementa la probabilidad de accidentes y hace necesaria la intervención constante de la Gendarmería Real.
El terreno accidentado de la cordillera del Rif requiere estudios técnicos precisos y un seguimiento continuo in situ (debido a la fragilidad del suelo y roca), lo que requiere un riguroso control de calidad de los estudios y contratos para garantizar la seguridad de la infraestructura y minimizar los deslizamientos de tierra.
A pesar de los trabajos de refuerzo que involucraron mallas de acero, concreto y medidas de estabilización de taludes, ciertos tramos continúan experimentando desprendimientos importantes de rocas que cierran la carretera e interrumpen el tránsito, particularmente durante períodos del invierno.
Esta situación refuerza los llamamientos a reforzar las medidas preventivas y acelerar las intervenciones para garantizar la seguridad de quienes utilizan esta vía vital para el norte marroquí.
Un reciente estudio ha puesto de relieve la profunda fragilidad geológica de uno de los tramos de la carretera costera del Mediterráneo.
En el mismo, se advirte que la lucha contra los corrimientos de tierra en este eje no puede quedar supeditada al mantenimiento de la superficie.
La Ruta o Carretera Nacional 16, con 506 kilómetros, se inicia en Tánger, sigue por Tetuán y recorre toda la costa hasta Saidia, en la parte noreste, cerca de la frontera con Argelia.
Es citada como la carretera del Mediterráneo siendo una importante vía de comunicación que discurre casi paralela al mar Mediterráneo (de ahí su denominación), pasando por Tetuán, cerca de Alhucemas y Nador, concluyendo en Saidia.
Texto: Jesús Cabaleiro