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El periodista Luis de Oteyza y su histórica entrevista a Abdelkrim

El periodista zafrense Luis de Oteyza (1883-1961) después del desastre de Annual, logró entrevistar al líder rebelde rifeño, Muhammad Ibn’Abd el Karim el-Khattabi, conocido como Abdelkrim (1882-1963).

Posteriormente y tras titular sus crónicas ‘En el campo enemigo’, editó su libro ‘Abdelkrim y los prisioneros’ en 1924, fruto de ese histórico encuentro. Actualmente el libro está editado por Ediciones del Viento (2018).

Entonces y como responsable del diario La Libertad (fundado en 1919), Oteyza pudo realizarle una entrevista, en agosto de 1922, en la que Abdelkrim ofreció su visión de la paz con los españoles y explicó el motivo por el que sus fuerzas no entraron en Melilla.

El caudillo rifeño Abdelkrim el 22 de julio de 1921, infligió una derrota histórica al ejército español: algunas fuentes indican que sus fuerzas mataron a 11.500 soldados, liderados por el general Manuel Fernández Silvestre (1871-1921), que también murió y capturaron a 450 soldados.

Abdelkrim se convirtió entonces en una obsesión para los gobernantes españoles, especialmente después de que anunció, el 19 de septiembre de 1921, el establecimiento de la República del Rif.

En España se difundieron muchas historias y noticias sobre el líder rifeño. En ese momento, el periodista Luis de Oteyza pensó en mantener un largo diálogo con el enemigo número uno de España.

Por ese motivo, decidió organizar un viaje a la región del Rif, con los fotógrafos Alfonso Sánchez Portela (1902-1990), ‘Alfonso’, y Pepe Díaz Casariego (1896-1967), de Prensa Gráfica, sin el conocimiento del Gobierno español.

Oteyza envió tres cartas a Abdelkrim y a sus colaboradores más cercanos solicitando una reunión, y acordó mantener el diálogo con la condición de que tuviera lugar en su sede.

El periodista Luis de Oteyza cuenta en su libro ‘Abdelkrim y los prisioneros’ que decidieron dirigirse Melilla, luego de que lograron solucionar el problema del transporte marítimo hasta Alhucemas, donde fue a ver al que luego fuera Alto Comisario de España en Marruecos, Luis Silvela (1865-1928), y le pidió que el ejército español no atacara el cuartel general de Abdelkrim la noche debido a la entrevista.

A principios de agosto de 1922, es decir, después del llamado desastre de Annual, el periodista y sus compañeros llegaron al cuartel general de Abdelkrim, cerca de Alhucemas. Entre el 1 y el 2 de agosto estuvieron en el interior del cuartel general, e inicialmente no pudieron reunirse con Abdelkrim, quien se declaró líder de la República del Rif, la primera en la historia del norte de África, y se reunieron con varios de sus colaboradores más cercanos, como Mohamed Azerkan (1892-1969), ‘El moro pajarito’ entonces ministro de Exteriores del Rif.

Entre las personas más destacadas que lo conocieron se encontraba su hermano menor, Mohamed (1892-1967), de quien, según el periodista español, era “como su mano derecha”, además de varios comandantes de las fuerzas rifeñas. Añadió: “Esta reunión parece haber sido como un examen que tuvimos que aprobar antes de reunirnos con el líder”.

Durante la conversación, Mohamed Abdelkrim intervino y habló del sufrimiento de los rifeños a causa de la presencia española señalando que los rifeños buscaban mantener la paz con los españoles “hasta que todo cambió con la llegada del general Silvestre a Rif y comenzaron a atacar a las tribus”. Explicó que a Silvestre le dieron una advertencia, pero no prestó atención al asunto y decidió continuar con las hostilidades.

El periodista español afirma que lo que le llamó la atención fue el relato que presentó Mohamed sobre la posible conquista de los rifeños de Melilla, explicando: “Sabíamos que Melilla estaba sin defensa... No queríamos cruzar la línea y establecer allí la frontera, pero temíamos que tribus enojadas asaltaran Melilla. Si eso hubiera sucedido, habría sido aterrador. Todos habrían estado aterrorizados por los saqueos, incendios, violaciones y asesinatos. Mi hermano lo entendió y envió a este (una persona con ellos en la sesión) con tres comandantes y 600 hombres para evitar que eso sucediera. Quedaban tres días en el Monte Gurugú protegiendo Melilla hasta que el general Berenguer pudo establecer una línea defensiva”.

Las conversaciones con los asistentes de Abdelkrim concluyeron cuando uno de los guardias les informó que podían acudir a la habitación donde se encontraba el líder rifeño para reunirse con él.

Abdelkrim declaró que no quería la guerra, “pero estamos dispuestos a defender nuestro honor, es decir, nuestra independencia (...) porque es el honor del pueblo”, y subrayó que "no toleraría que nadie lo someta, ni España ni ninguna fuerza internacional". Advirtió contra atacar el Rif por parte de otros países: "A ellos les pasará lo mismo que pasó con España. [...] Lucharemos por nuestra independencia".

El líder rifeño explicó: "El Rif no odia al pueblo español, y nunca los habría odiado si no hubiera sido por esa invasión militar. Había odio porque el Rif vio al ejército español".

Oteyza señala que el líder rifeño le aseguró “en repetidas ocasiones” que la paz entre los dos pueblos ″era posible siempre que se respetara la independencia del Rif” y afirmó que “los comerciantes y ciudadanos españoles serán recibidos con los brazos abiertos en el Rif.”

Respecto a los soldados españoles detenidos tras el desastre de Annual, Abdelkrim sostuvo que no quería retenerlos y que estaba dispuesto a liberarlos, a cambio de que los españoles liberaran a los prisioneros rifeños que tenían.

Al ser preguntado sobre si exige la liberación de los que fueron condenados por “robo o asesinato (...)”, replicó: “Los mayores delincuentes son los pilotos, que matan a mujeres y niños. Los pilotos utilizan un arma terrible", continuó. "Para mí, todas las armas son igualmente brutales. Pero me doy cuenta de que es más brutal que otras. Sin embargo... ¡naciones civilizadas! traen la civilización con los pilotos... Matan gente. (...) ¡Entre todos los asesinos de la tierra, no hay mayores asesinos!"

Tras ello, el líder rifeño se mostró nervioso, lo que provocó que la entrevista terminara, pese a ello, Oteyza insistió en tomarse una foto con Abdelkrim, porque era la única manera de hacer creer a los españoles que lo había conocido. Esa imagen también demostró a los españoles que Abdelkrim no resultó herido en la batalla de Annual.

La entrevista tuvo lugar entre el 1 y 2 de agosto de 1922 y fue publicada bajo el título ‘En el campo enemigo’, seis días después en el diario ‘La Libertad’. Está considerada uno de los diálogos más importantes de la historia del periodismo español.

Al momento de publicarse el diálogo, las heridas de Annual no habían cicatrizado, lo que provocó que algunos medios atacaran al diario ‘La Libertad’ por permitir que el “enemigo número uno” del país expresara sus ideas, haciendo llamamientos al ejército español para intervenir.

Hay que recordar que la mayor consecuencia del desastre de Annual fue el golpe militar liderado por Miguel Primo de Rivera (1870-1930), el 13 de septiembre de 1923, que tuvo como resultado el establecimiento de lo que se conoce como la Dictadura de Primo de Rivera, que continuó hasta su dimisión el 28 de enero de 1930, cuando fue sustituido por el que fuera Alto Comisario en Marruecos de 1919-1922, Dámaso Berenguer (1873-1953).

Luego vino la Segunda República en abril de 1931 y el rey Alfonso XIII (1886-1941) se exilió. Después, la guerra civil donde el futuro dictador Francisco Franco (1892-1975) reclutó a unos 80.000 marroquíes para luchar contra los españoles que defendían el régimen republicano.

Texto: Jesús Cabaleiro