Un mural con la imagen del futbolista marroquí Achraf Hakimi recibiendo un beso de su madre cubre una pared de una calle del distrito de Ciutat Vella en Barcelona, justo delante de 'La Pista Negra', donde se reúnen muchos miembros de la comunidad marroquí en la ciudad catalana.
Está realizado por el diseñador y fotógrafo chilenobrasileño Diego Ojeda Marinho, de 34 años, es un homenaje a uno de los jugadores destacados del Mundial que ha llevado a la selección de Marruecos al cuarto puesto, siendo el primer equipo africano de la historia en lograrlo.