Los últimos días han visto tres nuevos casos de suicidios en la región norte marroquí, en concreto en Alhucemas, Uezán y Tetuán.
El último fue en Tetuán, que fue testigo de un trágico suicidio en el que un funcionario de una fábrica acabó con su vida ahorcándose, lo que provocó un estado de conmoción y tristeza entre su familia y entre sus compañeros y trabajadores.