Hay mucho que escribir y decir sobre la ciudad de Larache. Los senderos de la ciudad vieja cuentan historias y cuentos interminables.
Estos hermosos edificios son monumentos históricos que se construyeron durante el colonialismo español, no podían desaparecer de la noche a la mañana, debían ser restaurados conservando su inscripción y arquitectura original, tal como sucedió en el mercado central, en la Plaza. La plaza da a la desembocadura del valle de Lucus y al puerto pesquero.